martes, 8 de junio de 2010

Pecado capital: ¿Final feliz?

Cogí a Ellen de la mano y empezamos a correr por donde había llegado yo antes. subimos las escaleras y todo el pasillo estaba repleto de monstruos de esos, Ellen se puso a temblar poniéndola detrás de mi le dije sereno y confiado: "Si esto no es nada mi amor" - la mire y le guiñé el ojo sonreí y desenvaine mi espada la enarbole en el aire y de una tajada destroce a una bestia de esas, convirtiéndose en granos de arena, el segundo paro mi espada con su guadaña pero finalmente corrió la misma suerte. El pasillo se hacía interminable y yo me preguntaba como estaría Marc. Cada vez que nos acercábamos más a la salida había mas criaturas de esas, Ellen parecía asustada pero con cada golpe de mi espada se sentía más segura. Llegamos donde había dejado a Marc, no estaba "Espero que se haya marchado de aquí" - deseé con fuerza. Subimos las escaleras, y nos encontramos con la sala donde antes nos detuvimos para obsevar esos motivos decorativos tan tétricos. En el medio de la sala estaba Marc tirado en el suelo, yo fui corriendo sin detenerme primero a pensar, mi amigo necesitaba mi ayuda. Entonces cuando estaba a mitad de camino algo apareció de la nada y se abalanzó sobre mi. Me tire al suelo y rodé hacía la derecha mientras ese criatura que era más grande que los demás clavó su guadaña en el suelo. Me levanté rápido del suelo fui a darle con espada y entonces, desapareció. Jamás había visto ha esa criatura ni a ninguna que tuviese esa propiedad. Entonces todos mis pensamientos se centraron en mi pequeña Ellen y como un relámpago atravesé la sala. Entonces mis temores se confirmaron esa criatura se apareció delante de ella no m e daría tiempo a llegar así que lancé mi espada a la espalda del monstruo, la espada dio muchas vueltas en el aire y se clavó en la espalda del monstruo que lanzó un terrible y agudo grito de dolor, y de repente desapareció de nuevo. Ellen corrió hacía mi me abrazó y me dijo: "Vamos que Marc necesita nuestra ayuda" - Yo asentí y di por perdida mi espada, cogí la espada de Marc, me la puse en el cinto, y lleve a Marc en brazos. Llegamos a la salida de la torre bajamos los escalones y por fin estuvimos en la calle. Pero nuestra salida de allí cada vez era más difícil, el monstruo se apareció ante nosotros con una expresión de rabia y odio en su rostro. Yo me salté como pude hacía atrás para evitar el golpe. Solo me rasgó la camiseta, pero paso demasiado cerca. Esa aterradora criatura dio un paso atrás dispuesta a saltar sobre mi. Entonces me fije en que todavía llevaba mi espada en la espalda. Deje a Marc en el suelo mientras el montruo se abalanzaba sobre nosotros. desvié el golpe con la espada de Marc. La criatura desapareció, entonces le dije a Ellen que se escondiera, y ella me dijo: "¡Estoy harta de que arriesgues tu vida por mi quiero tomar parte de esta batalla!" -Me quedé atonito y por un segundo baje la guardía, y eso era exactamente lo que esperaba aquella traicionera bestia. Apareció a mi lado con la güadaña sobre mi cabeza, yo como pude enarvole mi espada sobre su barriga. Le hice un corte de lado a lado en el abdomen, la criatura gritó de nuevo, pero esta vez se no se desvanecio por lo que aproveche me puse a su espalda y arranque mi espada de su espalda. Y otro gritó de dolor impregno mis oidos. Esta vez sí que desapareció. Me quedé quieto esperando que apareciese, pero no apareció. Cogimos a Marc y corrimos desesperados hacía mi guarida parecía que aquella noche tornaba ya a su fin...

1 comentario:

  1. Gracias por tu comentario :) no necesitas ayuda, sólo tienes que buscar dentro de ti. Soy yo la que agradece tus visitas.
    Eres un buen amigo, porque arriesgas tu vida por los demás, y la historia ha sido impactante. Sacas mi lado más guerrero y sangriento con tus palabras. Deja que Ellen lo saque, te ayudará.

    Besos de cristal, Príncipe.

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